Familiares y amigos: Otras maneras de ayudar

Algunas de las mejores formas de ofrecer consuelo no implican en absoluto hablar. Un roce en el brazo o un abrazo en el momento adecuado pueden comunicar mucho. Como ya se ha dicho, lo único que hay que hacer es escuchar. Compartir el dolor de la familia llorando con ella puede crear lazos que duran toda la vida. Asistir al funeral o al servicio conmemorativo como lo haría con un adulto reconoce la importancia de la pérdida de la familia, al igual que enviar una tarjeta de pésame o escribir una nota o un poema que exprese sus sentimientos personales. Llevar una comida, ayudar con la limpieza o la lavandería, o llevar a los niños al colegio son formas más tangibles de brindar apoyo. Si lo considera oportuno, puede cuidar a los otros niños y dar a los padres la oportunidad de salir juntos a solas.

Todas estas cosas se apreciarán en el aniversario de la fecha de parto, la fecha de nacimiento o la fecha de fallecimiento tanto o más que inmediatamente después de la muerte del bebé. Puede estar seguro de que la familia en duelo nunca lo olvidará, y si usted los quiere, tampoco puede permitirse el lujo de olvidarlo. Recuerde que sus intentos de ayudar tendrán más éxito si evita hacer juicios y se mantiene tolerante con todos los comportamientos (excepto los autodestructivos o suicidas) por muy extraños que le parezcan.